ANPE RECLAMA UNA JUBILACIÓN ANTICIPADA VOLUNTARIA EN CONDICIONES DIGNAS Y EQUIPARABLES A LAS DE OTROS COLECTIVOS.
Una jubilación que tenga en cuenta las características específicas de la profesiónm docente, facilite el relevo generacionalm y reconozca el desgaste acumulado tras décadas de trabajo en las aulas.
Actualmente, solo el personal funcionario que accedió al servicio público antes de 2011 (es decir, el adscrito al Régimen de Clases Pasivas del Estado) puede jubilarse con 60 años de edad y 30 de servicio. El personal funcionario que accedió después de esa fecha, adscrito al Régimen General de la Seguridad ,Social, no puede acogerse a la jubilación anticipada y se ve obligado a retrasar su retiro hasta los 67 años o anticipadamente a los 65 años con un tiempo mínimo cotizado, lo que repercute negativamente en su salud física y psicológica.
ANPE defiende un modelo flexible que permita, mantener la edad ordinaria de jubilación, en los 65 años, posibilitar la prolongación voluntaria de la vida laboral hasta los 70 años para aquellos docentes que así lo deseen por motivos personales o profesionales, y extender al profesorado del Régimen General de la Seguridad Social el derecho a la jubilación voluntaria a los 60 años con 30 años de servicio, una medida que considera esencial en una profesión sometida a elevados niveles de exigencia física y emocional.






